El 18 de septiembre de 2026, la Casa Blanca emitió una acción presidencial destinada a fortalecer la "integridad del programa" y mejorar la coordinación entre agencias en el programa de visas para no inmigrantes H-1B.
La orden argumenta que el programa H-1B ha sido ampliamente abusado por algunos empleadores, grupos de colocación de terceros y empresas de subcontratación. Afirma que estos abusos pueden incluir el uso de trabajadores H-1B de maneras que no cumplen con los requisitos del programa y que pueden reducir los salarios y oportunidades laborales de los trabajadores estadounidenses.
La administración también vincula estas prácticas supuestamente indebidas con posibles preocupaciones de seguridad nacional. Cita investigaciones de las autoridades nacionales sobre presunto fraude en visas y otras actividades ilegales relacionadas con modelos de subcontratación que dependen del H-1B.
El documento describe patrones que, según investigadores y agencias, han sido señalados, incluyendo el desplazamiento de trabajadores estadounidenses, la tergiversación de funciones laborales o condiciones de trabajo, la clasificación falsa de roles como "ocupaciones especializadas" y la presentación de credenciales cuestionables para respaldar solicitudes de H-1B.
El impacto práctico de la orden es que se instruye a las agencias federales a coordinarse más estrechamente y centrarse en el cumplimiento y en la detección de fraudes en el sistema H-1B. El extracto proporcionado no detalla reglas específicas ni plazos, por lo que los lectores deben consultar la orden completa para conocer los cambios operativos exactos.