El Ayuntamiento de Houston votó 12–5 para aprobar una ordenanza destinada a limitar cómo el Departamento de Policía de Houston (HPD) trabaja con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). La medida se describe como una protección a los derechos de la Cuarta Enmienda, un aumento en la transparencia y la definición de límites legales en las interacciones del HPD con las autoridades federales de inmigración.
Según el informe, la ordenanza elimina un requisito que obligaba a los oficiales a esperar 30 minutos para que agentes federales recogieran a personas en ciertas órdenes administrativas de ICE que no implican delitos. También exige que los líderes policiales documenten la cooperación del HPD con ICE, lo que facilitaría el seguimiento y revisión de esa coordinación.
El extracto señala que el alcalde de Houston, John Whitmire, apoyó la ordenanza. Además, describe el cambio como una reducción significativa en la cooperación en la aplicación de leyes migratorias entre el HPD y ICE, con el objetivo de reducir situaciones en las que las acciones de inmigración puedan involucrar conductas ilícitas.
La misma fuente indica que los líderes de Texas están respondiendo con tácticas de presión, incluyendo amenazas de retirar millones en fondos de subvenciones y de demandar a la ciudad si no revocan la ordenanza. El extracto presenta esto como una reacción adversa porque los funcionarios locales decidieron apoyar a las comunidades inmigrantes.
Defensores comunitarios citados en el extracto afirman que la ordenanza busca que las familias se sientan más seguras y protegidas en su vida cotidiana, y garantizar que las personas puedan ejercer sus derechos constitucionales. El Centro de Recursos Legales para Inmigrantes (ILRC) es la organización que publicó la declaración vinculada en la fuente oficial.