La Corte Suprema de EE.UU. falló en contra de un intento de la administración Trump de terminar con la ciudadanía por nacimiento. La decisión mantiene vigente la norma constitucional de que las personas nacidas en Estados Unidos son ciudadanas.
Según un comunicado de prensa del Centro de Recursos Legales para Inmigrantes (ILRC), la Corte rechazó la orden ejecutiva de la administración tanto por motivos constitucionales como por leyes de inmigración. La división de la Corte fue de 5 a 4 en cuanto a si la orden violaba la Enmienda 14, y de 6 a 3 respecto a si violaba la Ley de Inmigración y Nacionalidad.
El juez principal John Roberts escribió en la opinión mayoritaria que la ciudadanía es el derecho a tener derechos y a participar en la comunidad política. El ILRC también destaca una opinión concurrente de la jueza Ketanji Brown Jackson, quien subraya que la garantía de ciudadanía de la Enmienda 14 se aplica universalmente y está vinculada a prevenir un sistema de castas raciales.
El juez Brett Kavanaugh discrepó en la cuestión constitucional pero estuvo de acuerdo con la mayoría en la cuestión legal. Los jueces Clarence Thomas, Samuel Alito y Neil Gorsuch estuvieron en desacuerdo en ambos aspectos.
El efecto práctico de la decisión es que la administración no puede usar una orden ejecutiva para cambiar la garantía constitucional de ciudadanía para las personas nacidas en EE.UU. El ILRC afirma que seguirá trabajando con socios para desafiar las políticas de inmigración que considera ilegales.