Un juez federal el 5 de agosto de 2026 permitió a la administración de Trump terminar el Estatus de Protección Temporal (TPS) para aproximadamente 350,000 personas de Haití. El TPS es una protección migratoria temporal para personas que no pueden regresar de manera segura a sus países de origen debido a crisis en curso.
El cambio afecta a los titulares de TPS haitianos que han estado viviendo y trabajando en Estados Unidos bajo esa protección. La ILRC indica que muchas personas ya han perdido sus empleos tras la finalización del TPS en otros grupos, y que la terminación del TPS para Haití probablemente será seguida por acciones similares para otros países designados con TPS.
La ILRC también señala un aviso de viaje de Nivel 4 del Departamento de Estado de EE. UU. para Haití, que advierte sobre riesgos graves como delitos, secuestros, terrorismo, disturbios y atención médica limitada. El grupo argumenta que estas condiciones son parte de lo que originalmente llevó a EE. UU. a conceder el TPS para Haití.
Según la ILRC, las autoridades migratorias de EE. UU. han comenzado pasos para detener a inmigrantes haitianos para su deportación. En Ohio, la ILRC dice que a los titulares de TPS haitianos con casos de asilo pendientes se les está exigiendo usar monitores en los tobillos, lo cual describen como una vigilancia digital invasiva.
Las protecciones del TPS para otros cuatro países—Líbano, El Salvador, Sudán y Ucrania—siguen vigentes, pero se espera que expiren más adelante en 2026. La ILRC afirma que continuará trabajando con socios para ofrecer información y recursos legales mientras las comunidades enfrentan interrupciones por estos cambios en las políticas.