Una coalición de grupos de inmigración y derechos civiles presentó una demanda colectiva federal contra una nueva ley de Tennessee, la HB 1704. La demanda sostiene que la ley es inconstitucional porque interfiere con el control federal sobre la aplicación de leyes de inmigración.
Según la denuncia descrita en el anuncio de los grupos, la HB 1704 crea un nuevo delito estatal para ciertos inmigrantes que tienen órdenes finales de deportación pero no han salido de Tennessee. Los grupos afirman que este enfoque de “falta de salida” forma parte de una ola más amplia de leyes estatales destinadas a criminalizar la presencia de no ciudadanos.
Los grupos señalan que los tribunales han declarado en varias ocasiones que la aplicación de leyes de inmigración es una facultad federal, no algo que puedan asumir los estados. Argumentan que la ley de Tennessee transfiere ilegalmente la aplicación de la ley de inmigración de las autoridades federales a los tribunales penales estatales.
El anuncio describe a los demandantes que dicen temer ser arrestados, detenidos y procesados bajo la nueva ley. Incluye a un hombre de Memphis que ha tenido DACA durante años tras una denegación de asilo y una orden de deportación, y a una mujer de Memphis que afirma que su familia, trabajo y atención médica están en Tennessee tras una denegación de asilo y una orden de deportación.
Los grupos afirman que buscan impedir que la ley entre en vigor el 1 de julio. Para obtener los detalles más precisos, los lectores deben consultar la presentación oficial vinculada en el anuncio.