La fiscal general de Arizona, Kris Mayes, se unió a otros fiscales generales estatales en una presentación ante la Corte Suprema defendiendo la ciudadanía por nacimiento. El caso cuestiona una orden ejecutiva que los estados describen como un intento de cambiar la Constitución y la ley federal.
La oficina de la fiscal general de Arizona afirma que la Enmienda Catorce garantiza que las personas nacidas en Estados Unidos son ciudadanas estadounidenses. La moción argumenta que la orden ejecutiva entraría en conflicto con esa norma constitucional y con la Sección 1401 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad.
Según la moción, la orden ejecutiva fue bloqueada por órdenes preliminares de tribunales en todo el país en dos demandas separadas. La Corte Suprema ahora evalúa si la orden ejecutiva es válida en un caso presentado por un grupo de niños que perderían la ciudadanía bajo la orden, identificado en el extracto como Barbara contra Trump.
La moción advierte que, si se permite que la orden siga vigente, los niños nacidos en EE.UU. podrían perder la ciudadanía y enfrentar consecuencias graves. El extracto describe daños potenciales, como la pérdida de elegibilidad para servicios y programas federales, dificultades para obtener un número de Seguro Social y obstáculos futuros para trabajar legalmente, votar, servir en jurados y ocupar ciertos cargos.
El extracto también indica que los estados podrían verse afectados por cambios en la financiación federal vinculada al estatus de ciudadanía. Menciona específicamente programas como Medicaid, el Seguro de Salud para Niños, y la asistencia en cuidado y adopción, y señala que los estados podrían enfrentar cargas administrativas adicionales si cambian las reglas de ciudadanía.