Los informes indican que ICE podría gastar hasta 20 millones de dólares en la compra de guantes de descargas eléctricas para su uso en tareas de control. El Centro Nacional de Leyes de Inmigración (NILC, por sus siglas en inglés) respondió con una declaración pública condenando el plan.
La presidenta de NILC, Kica Matos, argumenta que ICE tiene un historial de uso de fuerza agresiva y que proporcionar dispositivos de descarga eléctrica a los agentes—quienes, según NILC, están mal entrenados—aumentaría el riesgo de daños graves a inmigrantes e incluso a ciudadanos estadounidenses.
La declaración también critica lo que NILC describe como un financiamiento amplio y sin control para ICE, calificándolo como un “cheque en blanco”. NILC afirma que el Congreso debería terminar con ese financiamiento y que ICE debería abandonar las comunidades.
La declaración de NILC es una opinión de una organización de defensa, no una norma gubernamental. Si deseas confirmar qué está comprando realmente ICE y cómo se usaría, las fuentes oficiales detrás de los informes son el mejor lugar para consultar.